Me lo he pasado genial pero ¿y el condón? #estápasando


El preservativo es uno de los mejores métodos anticonceptivos y preventivos de enfermedades de trasmisión sexual. Con él, podemos disfrutar del sexo con estrías, retardante, sin látex, estimulante e incluso multifrutas. Es un inventazo casi perfecto, pero el factor humano siempre aparece y normalmente, tiene algún fallo que nos hace pasar un mal rato.


Tras unos fantásticos minutos u ¡horas! de relación sexual, podemos encontrarnos con un “¡OMG! se ha quedado dentro de mí”. ¿Y eso?


Tras la eyaculación, el pene (menos erecto) pierde volumen y firmeza por lo que el condón puede quedarse grande. Si esto ocurre, que no cunda el pánico, respira hondo, adopta una postura cómoda y usa los dedos para retirarlo con cuidado si lo ves visible o palpable. Hay que sacarlo lo más rápido, pero aconsejamos que no lo manipules demasiado ni tampoco utilices ningún utensilio para llegar a él y extraerlo ¡A ver, si será peor el remedio que la enfermedad! Puedes hacerte heridas y adjudicarte una inesperada contaminación vaginal.


En caso de no conseguir solucionar el problema, ve cuanto antes a la ginécologa/o, quien conseguirá extraerlo y darte la posterior recomendación que crea adecuada. La cavidad vaginal es cerrada, por lo que si lo llevas unas horas en el interior no se moverá de ahí.


Para evitar estas situaciones, lo mejor es conocer “de pe a pa” el uso y la manipulación del preservativo. En cualquier momento podemos encontrarnos en situaciones que pueden colapsarnos, no hagas disparates y piensa antes de actuar.


Volver al blog


Lo más reciente